miércoles, 2 de marzo de 2011

Empezar, mantener y romper una relación

Los seres humanos vivimos pendientes de nuestras ilusiones, así como de nuestras realidades.

Plantamos árboles, ya sean carrascas o limoneros, esperando que crezcan y que un día nos cobijen con su sombra. Son momentos de alegría, de ilusiones y buenos propósitos. Es como cuando empezamos una relación.

Con la llegada del invierno la carrasca pierde su color y los fuertes vientos dejan los limones desnudos sujetos a su rama, sin hojas que les cubran. Más o menos como ocurre durante una relación.

Somos adictos a hacernos vanas ilusiones mientras nos mantenemos esclavos de nuestras viejas circunstancias. Nos creamos falsas identidades para un mundo paralelo que pretendemos que nos funcione al margen de la realidad. Una realidad de la que, en ocasiones, quisiéramos huir.

Allí siguen el limonero y la carrasca navegando contra sus circunstancias y esperando que la Primavera les trate mejor. Es como cuando nos sentimos naúfragos después de una relación.

Fotografía del autor, tomada en la sierra de Enguera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Plàcido, igual és que no eren massa compatibles,
A la feréstega carrasca li agrada la muntanya i el fred, la conreada llimera prefereix la càlidesa de l'horta. A la casa de la foto no poden haver llimeres...
Però cap de les dos viuen als seus extrems ni massa aigua ni massa poca, ni massa fred ni massa calor. I en eixe espai intermedi poden trobar-se i ser feliços.
Paco.

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