jueves, 3 de marzo de 2011

Insultar en nombre de Dios


Para la Corte Suprema, el caso Snyder vs Phelps se decide a favor del segundo en virtud de la Primera Enmienda, aquella en la que se garantiza la libertad de expresión. Una libertad que puede entenderse como un derecho a insultar en nombre de Dios. (El Periódico, 02/03/2011)

El pastor Fred Phelps y los suyos tienen extrañas costumbres. En el caso de afecta a Albert Snyder, miembros de la Iglesia Baptista de Westboro (Westboro Baptist Church) se presentaron en el entierro de su hijo Mathew, muerto en Irak en 2006. Procedieron a lanzar gritos dando gracias a Dios por la muerte de los soldados ya que ven en ello un signo divino en contra de la inmoralidad de los Estados Unidos por su permisividad con los homosexuales o el aborto.

Así rezan alguna de sus pancartas.
"El trabajo del hombre es obedecer a Dios".
"Gracias a Dios por los IEDs (bombas trampa de fabricación casera)".
"Gracias a Dios por los soldados muertos".
"Los soldados mueren. Dios ríe".
"Demasiado tarde para rezar".
"Te irás al infierno".
Supongo que estamos de acuerdo ¿lo estamos? con que se garantice la libertad de expresión. Pero debería haber un margen de respeto. Inrrumpir en un entierro con un manifiesto interés por ofender a los que se despiden de un ser querido es una acción tan ruin como innecesaria.

En cualquier caso, a los Phelps y sus allegados no se les ha ocurrido que odiar es pecado, ¿o tal vez sí?


Fotografías de Chip Somodevilla para Getty Images, y de Bradley C. Bower, para AP. (Ver más)

2 comentarios:

Plácido Navarro dijo...

Aunque algunos católicos crean que estas acciones son propias de "los otros", en este caso de los Baptistas, o Bautistas, deberían plantearse lo cerca que les quedan.

Concretamente, yo he sido testigo de como una presunta fundamentalista católica puede llegar a justificar la muerte de un amigo por el simple hecho de conocer que era gay.

Vicente Manuel dijo...

Todos los fundamentalismos religiosos se caracterizan por la intolerancia y entienden la libertad como su derecho a criticar a los que no comulgan con sus dogmas.
En cambio cualquier critica a ellos es considerada como un ataque injusto y una persecución en toda la línea. Basta ver para ello la actitud de la actual cúpula eclesiástica , encabezada por Roucoo,ante las tibias reformas emprendidas por el actual gobierno español.
Un ejemplo de como se las gastan los fundamentalistas religiosos cuando pueden es el asesinato en Pakistán en el último mes de un gobernador provincial y del ministro de justicia por oponerse a la ley antiblasfemia.
¡ Claro, es que ellos tienen bula!

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