domingo, 3 de abril de 2011

De las limosnas

Últimamente participo en un debate muy interesante sobre la limosna. Desde un punto de vista ético ¿debemos o no debemos dar limosna?

La mayoría reconocen que la dan de vez en cuando, o que la dan habitualmente.

Más o menos, coincidimos en las mismas conclusiones:
  1. Dar limosna a título individual es poco y posiblementees  injusto ya que no llega a todos los que la necesitan;
  2. La limosna sirve para tranquilizar conciencias e invisibilizar el problema de la pobreza y no actuar 'políticamente' para eliminarla;
  3. Es mejor donar a organismos como las ONG, que ataquen el problema desde la base: mejor dar una caña que un pescado.
Y yo me pregunto: ¿es ésto suficiente?

En mi opinión, no.

Pienso que las ONG, a pesar de sus buenas intenciones, reproducen algo parecido a la limosna pero en una ampliación de escala.

El problema sigue en la asimetría entre quien da y quien recibe.

Que haya tantísima gente que vive por debajo del umbral de la pobreza supone un síntoma de malfuncionamiento del sistema capitalista.

Sugiero, pues, que sólo desde una posición anti-sistema podemos estar ante un marco realmente ético.

AP Photo/Jin Lee

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