jueves, 21 de abril de 2011

Del blaverismo a la cuatribarrada

El sábado, día 16, vimos por la mañana una exigua manifestación que apenas llegaba al medio millar, pero a la que el gobierno de Camps y Barberá dejaron que desfilara por la céntrica calle Colón. Por la tarde, estuvimos con los que reivindicaban poder ver la televisión catalana. Eran decenas de miles de personas, pero se les asignó un recorrido a las afueras del casco antiguo.

¿Cómo explicar que en pleno siglo XXI sea necesario manifestarse contra la censura? ¿Cómo explicar que podamos llegar a ver hasta Al Jazeera mientras cerramos la boca a una cadena española?

Para entender las razones de la sinrazón que lleva a una parte de los valencianos a decir "No a la TV3" deberíamos volver la vista atrás en el tiempo.

Desde hace más de veinte años a los niños nacidos en Valencia se nos educa en un fervoroso credo anticatalanista. Se trata de defender nuestro reino frente a quienes propugnan la idea de unos utópicos Països Catalans. El ardor patriótico encuentra, pues, su enemigo en nuestros vecinos del norte y olvida que fueron las tropas castellanas, al servicio de un rey francés, quienes arrasaron nuestros fueros tras vencernos en la batalla de Almansa (1707). Todavía hoy, un retrato de Felipe V, el primer Borbón, cuelga cabeza abajo en la ciudad de Xàtiva.

Pero ahí se acaba la memoria histórica para muchos.

Para explicar el origen del antiguo Reino de Valencia nos reconstruyen el pasado negando que Jaume I fuera catalán. Nominalmente, era el rey de Aragón pero se omite que era también el Conde de Barcelona. Se ignora el hecho de que éste replobase la costa con catalanes, precisamente para evitar que los nobles aragoneses tuvieran una salida al mar. En la Edad Media los reyes no tenían el poder absoluto y tenían continuos conflictos con la nobleza.

Nuestros presuntos patriotas defienden nuestra identidad negando otra verdad aún más evidente:
Que valencians i catalans parlem la mateixa llengua .
(Que valencianos y catalanes hablamos la misma lengua).
Muchos conocimos la actual plaza del Ayuntamiento de la ciudad de Valencia como la plaça del País Valenciá. En según que círculos, hacer hoy mención a ella es sinónimo de mal gusto, mientras que no parece serlo recordar que durante muchos años fue conocida como la plaza del Caudillo. Aún hay quienes se refieren a ella por este nombre.

Llegué a la adolescencia creyendo que Joan Fuster era el mismísimo demonio. Algo así como el líder de una quinta columna que haría desaparecer todo aquello que un buen valenciano ama: su patria, sus Fallas, y su paella. Hoy recomiendo la lectura de su libro: "Nosaltres els valencians".

Hace poco me decidí a estudiar a fondo la historia de España, la de Cataluña y la de Valencia. Y me resulta sorprendente, y vergonzoso, darme cuenta de hasta que punto nos manipulan y nos dejamos manipular.
Personalmente, me da igual si Valencia proclama su independencia de Madrid o de Barcelona, o si decide seguir siendo eso que desde el centro llaman "el Levante feliz".

Pero no me gusta la censura. Ni que se tergiverse la historia. Ni la hipocresía que se opone al expansionismo catalán pero que aplaude al españolismo antivalenciano o a todo lo hollywoodiense.

Y, sobre todo, detesto que se generen odios tales como el que refleja esta frase:
- "k se mueran todos estos hijos de puta!" (Comentario en el Facebook: "Yo sí quiero que cierren la TV3)
 Imagen de la manifestación del sábado 16 de abril de 2011, en Valencia.

4 comentarios:

anonim@ dijo...

Hola Plácido,
si me permites, explicar que Valencia no fue conquistada, la ciudad capituló y don Jaume respetó sus fueros y sus gentes. Es decir, pasó a integrarse en el reino sin caer bajo las armas.
Y en cambio ahora, prefieren someterse a Castilla...no lo entiendo.
Gracias por el post.
@

Plácido Navarro dijo...

Gracias por la información, Anónim@,

Podríamos añadir que por aquel entonces la mayor parte de la población de Valencia y Aragón era morisca, y se dedicaban a la agricultura.

La expulsión de éstos, en 1609, supuso una debilitación económica notable para estos reinos. Aunque, con toda probabilidad, las motivaciones de la corte de Felipe III pretendían perjudicar a Cataluña que dominaba gran parte del Mediterráneo occidental.

Anónimo dijo...

Fue Cataluña realmente un imperio en lugar de Aragón ?

Estaba Cataluña destinada a dominar España ? Se dice que fueron catalanes los primeros conquistadores españoles de America, hay indicios en mapas de America de principios del XVI. Carlos I, primer rey de España, tenía más predilección por Barcelona y los catalanes que por cualquier otropueblo en España. Se dice también que los Comuneros y Germanías valencianos se revelaron contra España !! Es decir contra el poder real que favorecía a Cataluña, auténtica dominadora. Hay quién piensa que Cataluña entra en decadencia por culpa de la peste bubónica a mediados del XVI y que a aprir de ése momento Castilla aprovecha para usurpar el poder Real en España y manipular documentos de la conquista catalana de America, y así aprovechar la ocasión para colmar 'la vieja aspiración imperialista castellana'. Otro indicio: GRAN cantidad de catalanismos en castellano tienen que ver con términos aplicados al comercio y SOBRE TODO a la navegación marina !!!

Lo dicho. Habrá que indagar en ésto y quizá tener que reescribir la historia de España.

anonim@ dijo...

Hola anonimo,
si, habrá que indagar porque la historia oficial que nos cuentan es otra.
Me permito poneros el enlace a un programa que dio tv3, el domingo pasado, en su espacio 30 minuts, que trata sobre la relación entre Valencia y Catalunya: "Una relació sense senyal". "La fi de les emissions de TV3 al País Valencià, després de 26 anys, ha fet visible una llarga història d'incomprensions i malentesos entre catalans i valencians."

http://www.tv3.cat/30minuts/

Saludos,
@

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