jueves, 12 de mayo de 2011

Esperando, ¿a quién?


Esperando, ¿a quién?

A Godot. Esperan a Godot.

El irlandés Samuel Beckett escribió 'Esperando a Godot' en París, justo al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Una vez ocupada Francia, Beckett se sumó como voluntario a la Resistencia contra los nazis.

Su obra no se publicaría hasta 1952, y aún tardó un año más en estrenarse en capital francesa.

Con él empezaba el teatro del absurdo.

Sobre el escenario, dos personajes y un árbol: Vladímir y Estragón y, probablemente, un sauce. La memoria les falla y también el sentido del tiempo. No están seguros de nada, salvo de que el árbol vive, pues en el segundo y último acto le salen hojas. No están seguros de nada, salvo de que tienen que esperar a Godot.

¿Pero quien es Godot? ¿Alguien con barba blanca; que no hace nada; que trata a la gente de manera desigual y arbitraria; cuyos trabajadores se dedican a cuidar de sus ovejas; que promete que vendrá pero no llega; que anula la voluntad de los que creen en él y castiga a los que no acuden a su encuentro. ¿Acaso es Dios? [1]

 
Godot es la negación del deus ex machina. Vladímir y Estragón depositan todas sus esperanzas en que su llegada les liberare del absurdo de sus miserables vidas. Pero sólo es un producto de nuestra imaginación. Por eso Beckett se oponía a que se le identificara con Dios, porque entonces cobraría rango de personaje, aunque fuera in absentia.


[1] God significa Dios, en inglés


Imagen procedente de http://www.librosyliteratura.es/esperando-a-godot.html

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