martes, 31 de mayo de 2011

Y ¿después del 15-M?

 

Nadie parece saber qué pasará a partir de ahora.

Las declaraciones de Felip Puig disculpándose por las imágenes pero no por la brutalidad de sus mossos revelan lo que el gobierno de Cataluña debe estar pensando ahora mismo: lo mismo que pensaba Franco en sus 'buenos tiempos'. Se vé que no está mal eso de repartir hostias entre gente pacífica y desarmada, pero que molesta mucho si lo acaba viendo todo el mundo.

Olé, por TV3. Esta cadena ha sido la primera en filmar lo ocurrido... sin importarles que sus jefes sean ahora los de CIU.

El mismo viernes, 27, Luis Solana se preguntaba en su blog:
"¿Para eso les hemos transferido la policía?" (http://www.luissolana.com/?p=4372)
Vale, hay un trasfondo muy centralista y muy españolista, en la pregunta. Pero es cierto que se puede interpretar, tal como él dice, como que la derecha "está empezando a enseñar la patita autoritaria".

¿Y el PSOE no estará valorando hacer lo mismo?, me pregunto.

Enrique Dans afirma tener muy claro el punto de partida, pero no el de llegada:
"El proceso que nos trajo hasta aquí comenzó, como ya se ha comentado en muchos sitios y por mucha gente, con la organización del malestar creado por la resistencia a la ley Sinde en el movimiento #nolesvotes."
(DANS, Enrique. 'El futuro y los partidos políticos frente a la #spanishrevolution'. 29/05/2011: http://www.enriquedans.com/2011/05/el-futuro-y-los-partidos-politicos-frente-a-la-spanishrevolution.html)
Pero para mi amigo Juan y otros miles de indignados los objetivos del 15-M quedaron claros tras una serie de asambleas:
  1. eliminar los privilegios de la clase política; 
  2. medidas contra el desempleo, incluyendo el reparto de trabajo y el rechazo al aumento de la edad de jubilación mientras haya desempleo juvenil; 
  3. derecho a la vivienda, incluida la expropiación del stock de viviendas no vendidas para ponerlas en el mercado en régimen de alquiler protegido; 
  4. servicios públicos de calidad, incluyendo supresión de gastos inútiles de Administración, contratar personal sanitario y enseñante, transporte público barato y ecológico; 
  5. control de los bancos, constituyendo una banca pública bajo control social con aquellas entidades que quiebren, devolviendo a las arcas públicas del capital público aportado; 
  6. reforma fiscal, aumentando los impuestos a las grandes fortunas y los bancos, y controlando el fraude fiscal y los movimientos de capitales; 
  7. libertades ciudadanas y democracia participativa, empezando por la abolición de la ley Sinde, que coarta la libertad en internet; 
  8. proteger la libertad de información y el periodismo de investigación; 
  9. modificar la ley electoral para acabar con la discriminación política, incluyendo la representación del voto nulo y blanco; 
  10. independencia judicial; 
  11. democracia interna en los partidos políticos; 
  12. reducir el gasto militar.
No está mal para empezar, ¿verdad? Ahí quedan.

Alguno de estos días los campamentos se levantarán. Esperanza Aguirre podrá respirar tranquila en su balcón. Pero tanto ella, como toda la casta política que han corrompido el sentido de la democracia habrán tomado nota de que la gente ya ha despertado. De que así no podemos seguir.
"Podrán salir de las plazas, para volver periódicamente a ellas, pero no saldrán de las redes sociales y de las mentes de quienes participan. Ya no están solas y han perdido el miedo". (CASTELLS, Manuel, en La Vanguardia, 28/05/2011: http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20110528/54160922879/wikiacampadas.html)
Ellos, los idignados, volverán pues cualquier día. A las plazas, a los barrios, o adonde se les ocurra. La creatividad, la imaginación y el futuro está de su lado. En el de la casta quedan las porras, la censura y el miedo.

Puig cree que todo se arreglará cuando ponga cámaras en los cascos de sus mossos. No es una mala idea, pero le sugiero que mejor se dedique a introducirles ideas éticas. Los antidisturbios son personas, aunque los prefieran entrenados para comportarse como gorilas.

REUTERS/Susana Vera

3 comentarios:

Plácido Navarro dijo...

Leo hoy en El País que Puig sostiene que un consejero tiene que tomar a veces algunas decisiones "que no son fáciles de explicar".

Pues, precisamente, esa es la prueba del algodón para saber si una decisisón es ética o no lo es. Si no la puedes explicar es que se está actuando mal.

anonim@ dijo...

Os paso la entrevista de hoy al señor Felip Puig, en el programa "Els Matins" de TV3.
http://www.tv3.cat/videos/3553090
Vosotros juzgareis.
Estoy de acuerdo con todos los puntos de vista que ha dado Juan, solo añadiria la supresión de la monarquia.
Y ahora un apunte:
el señor Dans ve en la ley Sinde el final y el inicio de todo...hombre! un poco tendencioso viniendo de él, la verdad, pero todo son opiniones.
Para mi las revueltas árabes y el espíritu Tahrir han sido el inicio del todo es posible, empezando con organizarse en la red para salir luego a la calle. Además, este punto de vista les pone muy nervios@s a los que están gobernando que, en lugar de reflexionar sobre el voto no emitido, o sea, abstención, nulo y blanco, se desgañitan hablando del voto emitido y del resultado de las eleccions y no van más allá...no es que sean tontos, es que no les interesa. ¿A que se les ve el plumero?
@

Plácido Navarro dijo...

Una entrevista impecable. No me imagino a Canal 9 o Telemadrid incomodando así a un consejero.

Me temo que Puig va a seguir en el cargo, y que la próxima vez será peor. Tiempo al tiempo.

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