martes, 5 de julio de 2011

Paraísos fiscales: ¿malditos o benditos?


El académico de The Cato Institute, Daniel J. Mitchell, sostiene que los paraísos fiscales son una bendición. Lo son, según él, porque "juegan un papel clave" en el proceso de liberalización. Dice Mitchell:
"Los gobiernos están disminuyendo impuestos porque temen que los empleos y las inversiones se vayan de su país. Al proveer un refugio seguro para las personas que buscan evadir tasas fiscales confiscatorias, los paraísos fiscales han jugado un rol imprescindible. Los legisladores han concluido que es mejor recibir algún ingreso con tasas fiscales modestas, que imponer altos impuestos y perder dinero". (MITCHELL, Daniel J. en The Cato Institute, 02/07/2011)
Ese temor al que se refiere Mitchell refleja hasta que punto los gobernantes de cualquier país están supeditados a los intereses de las grandes fortunas. El poder político ha cedido ante el poder financiero, lo que pervierte la democracia.

Todo en nombre del capitalismo libertario. Un proceso en el que la globalización está jugando un papel decisivo, "más que la ideología", afirma Mitchell.

Este libre-pensador nos pinta un paisaje en el que los paraísos fiscales sirven para acoger a las víctimas de aquellos países en los que el afán confiscatorio es mayor.
"Finalmente, hay una justificación moral para los paraísos fiscales: Ellos juegan un rol crítico al proteger a las personas sujetas a persecuciones religiosas, étnicas, sexuales políticas o raciales. La mayoría de la población mundial vive en regímenes con inadecuadas protecciones a los derechos humanos. Y las personas con bienes, son usualmente el blanco de estos gobiernos opresores". (MITCHELL, Daniel J. en The Cato Institute, 02/07/2011)
Lo que no dice es que los criterios de acogida son muy estrictos y que sólo se admiten, precisamente, a los muy ricos. Nadie se imagina a Andorra, Luxemburgo o Liechtestein invadidos por refugiados de las guerras que nuestro sistema imperialista desencadena constantemente: Libia, Irak, Afganistán, Gaza,...

Los paraísos fiscales se han convertido, pues, en la herramienta que permite que aquellos que tienen más sean los que pagan menos.

Quienes llevan allí sus dineros no hacen otra cosa que evadir impuestos en aras del individualismo posesivo. Demuestran con ello una total falta de patriotismo. O dicho de otra manera, una traición a los ciudadanos y a la especie humana.


Imagen procedente de http://www.grupcreditandorra.com/corporate_banking/view_press/es/fitch-ratings-mantiene-los-ratings-a-credit-andorra--con-una-perspectiva-estable/127



Viñeta de El Roto.

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