viernes, 21 de octubre de 2011

De esas leyes no escritas


Siendo irónico diré que en Libertad Digital destacan lo "verdaderamente importante":
"[Trinidad] Jiménez se saltó ‘la ley no escrita’ y optó por un traje largo de noche, como si acudiera a un cóctel". (Libertad Digital, 20/10/2011)
Pero, ¿quién escribe las leyes no escritas? ¿Quién decide qué es lo adecuado y qué lo inadecuado? ¿Ha de vestir igual un diplomático de Costa de Marfil que uno del Canadá? ¿Por qué siempre les toca a las mujeres y casi nunca a los hombres? ¿Acaso no resultan ridículos los uniformes militares o eclesiásticos con sus fajines, sus borlas, y sus bordados?

La crítica resulta fútil pero les sirve para ocultar que, en realidad, están encantados con la política exterior de España apoyando la carnicería que la OTAN ha perpetrado en Libia.

La ministra no será por ello criticada. Ella lo sabe y por eso saca pecho, si se me permite la expresión.

Hemos matado, sí, pero eso empieza a no importarnos. Los terroristas siempre son los otros.

Católicos como somos a la fuerza, nos permitimos violar el quinto mandamiento con reiteración. Y, por lo que se ve, algunos periodistas no pueden impedir que sus dedos acaricien la esencia del noveno:
"No consentirás pensamientos ni deseos impuros".
Son las leyes del Antiguo Testamento que, por cierto, las escribió ¿quién?

¿Dios?

¿Seguro?

¿Segura?

Imagen procedente de Libertad Digital, 20/10/2011

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