martes, 20 de diciembre de 2011

Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante

Varias veces Aibileen repite a la niña blanca a la que cuida la misma frase:
«Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante».
'Criadas y señoras' (2011) es una de esas películas que pretenden emocionar y emocionan. De las que algunos, como Zangolcine, califican de «facilona, que te hace sentir bien y que te deja contento y tras la que vuelves a la realidad pensando que quizás con un poco de buena voluntad todo tenga remedio».

No estoy de acuerdo. Creo que la película dice más cosas.

Según Zangolcine, el título remite a una guerra de mujeres contra mujeres. En cierto modo es así. La trama tiene que ver mucho con la importancia que las mujeres se dan a sí mismas. Con la liberación de la mujer, con el feminismo. Pero también con la segregación racial y social.

Uno de los personajes que más me ha interesado es el de Celia Foote. Ella está aún más discriminada que muchas criadas, pese a ser blanca y rica. Y lo está no por criterios raciales o económicos, sino de clase social. Con el agravante de haber infringido alguna norma moral, según rumores que la 'mala' de la película ha fomentado.

La 'mala' es Hilly Holbrock. Ella se muestra en sociedad como una activista que promueve cenas benéficas u obras de caridad, al tiempo que fomenta leyes segregadoras contra los negros.

Esta es la historia, también, de cómo los periódicos, los libros y la televisión influyen en el compartamiento de la gente. Los oprimidos, las oprimidas, tienen miedo de que su verdad se conozca. Skeeter, la escritora protagonista, tiene que luchar contra su familia, su entorno y sus propios intereses para conseguir los datos que le permitan escribir su libro.

Hay un momento muy especial cuando Aibileen relata que es escribiendo por sí misma como mejor consigue expresar lo que siente. Al final de la película nos daremos cuenta, también nosotros, que cuando escribimos nos construimos.

La historia de Jackson, este pequeño pueblo de Mississipi, no hubiera sido la misma hoy con las redes sociales. ¿O sí?


2 comentarios:

Mercè dijo...

Hola,
fui a ver la película y me encantó, es un canto a la igualdad desde tres puntos de vista: el racial, el de género y el de clase social.
Se puede aprender mucho de esta película y además de forma amena, para que llegue a todo el mundo sin sumergirlo en un drama sureño que no apetezca ver. Gracias por recomendarla.

Es deliciosa ;-)

Mercè

Plácido Navarro dijo...

Basándose en un artículo del New York Times, Jorge Vital de Brito Moreira nos devuelve a la triste realidad:

«Y la mistificación y la manipulación ideológica pueden ser comprobadas si los lectores y espectadores salen por un momento de la ficción y se les informa honestamente que Kathryn Stockett, la supuesta autora de la novela, en la realidad, robó la historia de una mujer negra de 60 años de edad, una mujer de carne y hueso, llamada Ablene Cooper, quien trabajó para la familia del hermano de la presunta autora por un período de 12 años».

La manipulación a la que se refiere Brito Moreira es la que afirma:

«Que la superación de los conflictos y de las contradicciones entre las diferentes clases sociales será lograda sin la lucha de clases entre capitalistas y trabajadores».

El enlace está en http://rebelion.org/noticia.php?id=144444

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