jueves, 5 de enero de 2012

La 'gárgola' del Mercatbar

Salgo de una reunión y me encuentro en la calle Joaquín Costa, en mi antiguo barrio. Tengo hambre y, de repente, recuerdo a Loles indicándome que Quique Dacosta había abierto un restaurante en esa misma calle. Con el recuerdo agradable de Vuelve Carolina, su otro restaurante, recorro la acera hasta encontrarlo: Mercatbar. ¡Qué nombre tan curioso!

Entro y un joven camarero me señala mi mesa. Me ofrecen una cesta de aluminio para dejar mis bultos. Una idea muy apropiada que me remite al 'mercat' que da nombre al establecimiento.

A mi lado, una joven pide la carta en valenciano. No tienen. Le hago ver al camarero lo absurdo de que llamándose 'Mercatbar' no utilicen el valenciano en sus cartas. Me informa, muy amablemente, que sólo dispone de cartas en inglés o en castellano.

La joven pide la carta en inglés, mientras me explica que es canadiense y que su novio es valenciano. Y que le gustaría poder hablar con él en su propia lengua. Me pregunta, a continuación, si podemos seguir la conversación en valenciano.

Tremenda paradoja la mía. Podría hablar con ella en inglés o en francés fluidamente, pero ella prefiere el valenciano que se supone que es mi lengua. Y no la hablo. O la hablo muy mal.

Intento explicarle a la joven que los burgueses valencianos no hemos sido educados para hablar nuestra propia lengua. Es más, se nos anima desde pequeños a despreciarla en favor del castellano, perdón, del español. Hablar inglés es algo bien visto, pero es improbable que alguien se decida a aprender francés.

Interrumpe mi explicación para preguntar a la camarera sobre la marca que lucen en la espalda de sus uniformes:
— «Es una gárgola como las del puente», sonríe.
¿Por qué les llamarán 'gárgolas' y no quimeras?, me pregunto mientras mi interlocutora saborea unos hongos confitados. En realidad se trata de "los guardianes del puente", según tengo entendido.
«Es un error extendido llamar gárgolas a cualesquiera  figuras grotescas o monstruosas contenidas en iglesias medievales; sólo se pueden calificar como tales las que se ajusten a la función antes especificada [parte sobresaliente de un caño que sirve para evacuar el agua de lluvia de los tejados]. Así, por ejemplo, las famosas figuras monstruosas de función puramente decorativa instaladas por Viollet-le-Duc en la catedral de Notre Dame de París deben ser denominadas quimeras, y no gárgolas». http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/04/30/seres-mitologicos-gargolas-y-quimeras/
Mi compañera lo sabe, pues es estudiante de arte además de políglota. Mientras me lo explica en un perfecto valenciano me pregunto dónde queda nuestra dignidad como pueblo cuando nos avergonzamos hasta de nuestra lengua. Nuestra dejación de patriotismo no nos impide, eso sí, que importamos a costes astronómicos elementos ajenos a nuestra cultura como son la Fórmula 1, la Copa del América, o las visitas papales.

Que tenga que venir una canadiense a hacernos repensar sobre la servidumbre a la que voluntariamente nos sometemos los burgueses valencianos, no deja de ser chocante, y ridículo.
— «Fins aviat», me dice.


Fotografía del autor.
Más información del puente y de Quique Dacosta en
http://www.lasprovincias.es/20110130/valencia/puente-reino-gargolas-emblema-20110130.html


2 comentarios:

Paco dijo...

Ací pots veure uns vídeos molt ilustratius, de la classe política que ens governa.
En el primer, la dona que parla, llavors era l'alcaldessa de Torrent, recentment nomenada Consellera d'Educació Formació i Treball:
http://www.youtube.com/watch?v=iWfo8qeW_xE

en el segon, l'anterior Consellera de Presidència i actual Delegada del Govern:
http://www.youtube.com/watch?v=03VLk-23KqE&feature=related

Per cert el bar on vas estar ahir també tenen un logo semblant...

Plácido Navarro dijo...

Gràcies pels enllaços, Paco. Va ser un plaer trobar-te en aquell bar. El dia 18 d'aquest mes tornaré per allí, però serà una mica més tard: a les 11:30 h. A veure si ens veiem !

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