lunes, 27 de febrero de 2012

Bea y los grises

Dicen que «vuelve el gris esta primavera». La alegoría está clara: en la primavera valenciana los grises [1] del franquismo visten ahora de azul. Los estudiantes agudizan el ingenio pero los de Intereconomía, que no lo pueden soportar, arguyen que están manipulados por peligrosos agitadores de la izquierda más bolchevique. Por eso, a la derecha le parece bien que les peguen.
«En ese aquelarre de violencia salió a la superficie el instinto básico del ordeno y mando que aún persiste —dice Castells— en un Estado con un aún leve barniz democrático. Y la intolerancia de la ínclita Rita, "la alcaldesa" que asimila izquierda y violencia, olvidando la dialéctica de los puños y las pistolas de sus ancestros». (La Vanguardia, 25/02/2012)
Para el sociólogo Manuel Castells, que también fue alumno del instituto Lluís Vives, es ahora cuando empiezan a verse los efectos profundos del #15M:
«La gente ha perdido el miedo. Y cuando sienten una iniquidad, lo dicen y se oponen. Y blanden libros y manos mostrando cuáles son sus armas. Así que ahora se unen las protestas sociales contra el desmantelamiento de servicios públicos con las protestas éticas contra la violencia autoritaria». (La Vanguardia, 25/02/2012)
De hecho, yo mismo pude fotografiar en la calle Xàtiva a una joven que portaba una pancarta donde podía leerse: «La técnica del miedo ya no sirve».


La violencia ha desaparecido de las calles una vez que el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, ha ordenado a la policía que se contenga. ¿Quiénes provocaban, entonces? Con su habitual ingenio, Forges nos daba la respuesta en un tuit:
«¿Cómo se dice en valenciano "antidisturbios"?: "MONTADISTURBIS"». (Twitter, 21/02/2012)
Estaría bien que el presidente del gobierno no se limitara a escurrir el bulto y se tomara las cosas más en serio. De nuevo es Castells quien le invita a ello:
«Presidente Rajoy: dé el ejemplo ahora, si le importa tanto la imagen del país. Destituya a su delegada y despida al policía que etiqueta a los ciudadanos como el enemigo. Dé un aviso a navegantes. Y ayude a restablecer un clima de protesta cívica y pacífica que es esencial en una democracia real. No se haga cómplice de un clima de intimidación que ya no funciona porque la ciudadanía ha perdido el miedo, sigue indignada y encuentra cada vez mas motivos para no confiar en sus dirigentes, ellos sí intimidados por la Merkel en lugar de plantar cara y defender los intereses de quienes les pagan». (La Vanguardia, 25/02/2012)
Por otra parte esa imagen de España, y mucho más la de una Valencia desprestigiada, parece revalorizarse entre tanta corrupción, recortes y represión gracias, precisamente, a la valentía de los estudiantes. Así lo expresaba Jesús Maraña, el director del diario Público, hace unos días:
«[...] la mala imagen será del Gobierno y de su delegación en Valencia, no de “nuestro país”, porque en realidad es excelente para España la imagen de miles de jóvenes que llenan las plazas armados con libros». (Público, 22/02/2012)
Una imagen excelente que llegó incluso hasta Intereconomía, la cadena de televisión más dispuesta a desprestigiar a los jóvenes, cuando entrevistaron a Bea García. Contrariamente a lo esperado, la representante estudiantil explicó con claridad y brillantez que la única violencia fue la ejercida por la policía antidisturbios y que sus reivindicaciones son debidas a los recortes en Educación, y que éstos existen. Denunció, además, los intentos de manipulación informativa por parte de la cadena que le entrevistaba al tratar de presentar a los jóvenes como radicales violentos manipulados por la izquierda. Y no disimuló que las reivindicaciones de los estudiantes son de orientación de izquierdas y contrarias a las medidas del PP. Al fin y al cabo, ¿no es la derecha la que está recortando en educación?


Juzga por ti mismo, o por ti misma.

[1] La policía nacional llevaba uniforme gris durante la dictadura de Francisco Franco.
La primera imagen procede de http://www.ecobierzo.org/wp-content/uploads/2012/02/Concentraci%C3%B3n-frente-a-la-Conselleria-dEducaci%C3%B3.-Valencia-23-febr.-12.-Fuente-comunidad.levante-emv.com_.jpg
La segunda es del autor de estas líneas.

viernes, 24 de febrero de 2012

La democracia, ¿es real o se trata de un montaje?

Los indignados del 15M han acuñado una frase con la que estoy totalmente de acuerdo, la que dice:
«Lo llaman democracia y no lo es».
Por eso reclaman «democracia real, ya». Dicho de otra manera, la democracia representativa no nos representa realmente. Se trata de una ficción que ocurre cada cierto número de años (cuatro normalmente) donde nos dejan elegir entre varios elementos de la clase dominante para que una vez en el poder se dedique a pisotear los intereses de la mayoría de los ciudadanos, mientras siguen privilegiando los de quienes les proponen y promueven.
«La verdadera tarea del Estado falsamente democrático es ejecutada entre bastidores y no a través del Parlamento. Este sirve fundamentalmente para engañar al pueblo y conferir legitimidad a la dictadura de clase». (Rebelión, 21/02/2012)
Son ideas que ya anticipó Lenin y que Jean Salem[1] recoge en su nuevo libro[2] donde responde a la pregunta de si  las elecciones son una trampa para imbéciles y por lo que queda de la democracia. La reseña de Miguel Urbano Rodrigues lleva como título: 'El desmontaje de "La democracia representativa"'.

La democracia la inventaron los griegos en la antigüedad pero desde entonces fue un sistema despreciado por reyes, nobles y clero, hasta la llegada del sufragio universal en el siglo XIX. Fueron Napoleón III y luego Bismarck quienes lo instauraron en Francia y Alemania en 1848 y 1871 respectivamente. No lo hicieron para  «entregar el poder al pueblo, sino como señaló Lenin en 'El Estado y la Revolución', para "utilizarlo como instrumento de dominación de la burguesía"», recuerda Urbano Rodrigues.
«Millones de electores creyeron ingenuamente que les era atribuido un poder real, cuando en realidad el sufragio universal servía para reforzar el despotismo». (Rebelión, 21/02/2012)
Cuando las elecciones no salen al gusto de los que mandan, es decir de "los mercados", se anulan. Ocurrió en Europa cuando los franceses y luego los holandeses votaron No a la constitución. ¿Qué pasó entonces?
«Los gobiernos cambiaron el titulo del Tratado Constitucional, introdujeron alteraciones cosméticas, pero, en vez de someterlo nuevamente a la votación del pueblo, transfirieron a los parlamentos la decisión. El desenlace fue el esperado: en Francia y en Holanda el proyecto recompuesto fue fácilmente aprobado en 2008». (Rebelión, 21/02/2012)
Los gobernantes insisten en afirmar que el régimen es democrático y los medios de comunicación lo repiten una y otra vez. Nos presentan a unos y a otros discutiendo hasta el insulto cuando, en realidad, hacen lo mismo. En España, ¿acaso los recortes no los inició Rodríguez Zapatero y son ahora continuados por Rajoy? ¿La brutalidad policial de Valencia se da con Fernández Díaz al frente del ministerio de Interior, el mismo puesto que ocupaba Pérez Rubalcaba cuando la policía agredía en Madrid a los jóvenes que no llevaran la mochila de las JMJ?
«Mienten conscientemente. Saben que la llamada democracia representativa obedece en su funcionamiento a reglas concebidas para promover la desigualdad, beneficiar al gran capital y mantener en la pobreza a la mayoría de la población». (Rebelión, 21/02/2012)
Coincido con Salem en que la solución para una democracia real pasa por un cambio de sistema. La democracia directa sería posible mediante el voto digital. La tecnología ha avanzado hasta un punto en el que ya podríamos representarnos a nosotros mismos.

Este es un camino. Pero hay otro. Y todo parece indicar que ya lo han iniciado. Es la llamada solución hobbesiana, la de la sociedad regida por un poder absoluto que garantice el orden social, aunque sea mediante la violencia. ¿Absolutismo? ¿Fascismo? Llámalo como quieras.


[1] Jean Salem es profesor de Historia de la filosofía en la Sorbonne, en París.


[2] SALEM, Jean. 'Élections, Piège À Cons?-Que Reste-T-Il De La Démocratie'. Flammarion. París, 2012


En la fotografía, de izquierda a derecha, vemos a Jean Salem, Walter Cavini y Matthias Bormouth en el templo de Atenas. http://chspm.univ-paris1.fr/spip.php?article98

martes, 21 de febrero de 2012

Ciegos a la realidad

Hacen oídos sordos. Miran para otro lado.

Cuando hablan de la crisis sólo piensan en su seguridad personal y en la de sus ahorros. No pueden, ni saben, ni quizás quieren ponerse en la piel de los otros. No hay empatía.

Les digo que hay miseria, que la gente sufre y, me cambian de tema.

Por eso no debería haberme sorprendido tanto el observar cómo los servicios de limpieza municipal limpiaban con esmero cualquier rastro dejado por el paso de la manifestación del sábado en Valencia, la que protestaba contra la reforma laboral. Se trataba de borrar las huellas de la misma, como las pegatinas que quedan pegadas en la calzada con eslogans contra los recortes del gobierno. Es como si hubiera que evitar que los habitantes del centro se percatasen de que por allí pasó una multitud, una vez que vuelven a sus casas después de un placentero fin de semana.

Ocurría esto frente a la iglesia de San Agustín. El mismo escenario en el que los estudiantes del instituto de secundaria Lluís Vives sufrieron la violencia policial. Nuevamente la consigna interna del PP es negar toda evidencia:
«No hay recortes en educación: los estudiantes están siendo utilizados». (El Mundo, 21/02/2012)
Una consigna que sólo querrán creer sus seguidores pues resulta evidente que a los medios de comunicación de todo el mundo no les ha costado entender lo que realmente estaba pasando. El propio presidente del gobierno parece haberse dado cuenta de este detalle y ha afirmado que:
«Los españoles no podemos dar una imagen de país que no es la que es». (El País, 21/02/2012)
Si él lo dice. En todo caso no parece probable que Mariano Rajoy tome ninguna decisión sobre el cese de Paula Sánchez de León, delegada de gobierno, o el jefe de policía, Antonio Moreno, quien llegó a definir a los jóvenes del instituto como «el enemigo». Sería ir contra natura. Sin embargo, el sindicato de la policía SUP se lo pone bien claro al asegurar que:
«[...] la "orden de cargar" salió de la delegada del Gobierno y del jefe superior de Valencia que "cometieron un grave error"». (El País, 21/02/2012)
Para el flamante ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, fueron los agentes los "agredidos". Otro que no quiere ver.

A regañadientes, Jorge Fernández Díaz, su colega en Interior, ha reconocido que "alguna" actuación individual pudo ser excesiva. Tal vez porque las imágenes que circulan por la Red no dejan lugar a dudas.

Pienso que una reflexión muy acertada sobre los acontecimientos de los últimos días es la que sigue:
«Si hoy no hay antidisturbios y no hay incidentes, pregunta de examen: a qué conclusión nos lleva el enunciado?». (Twitter, 21/02/2012)
Por su parte, Isaac Rosa nos advierte contra la tentación de esconder la cabeza como el avestruz, costumbre a la que una parte de la sociedad nos tiene acostumbrados:
«Quien no quiera verlo, que siga con los ojos cerrados, que piense que lo de Valencia son sólo un puñado de alborotadores, juegos de adolescentes que encuentran diversión en correr delante de la policía. Otros en cambio vemos en el pequeño estallido valenciano un chorro brusco de vapor que sale de la olla a presión en que están convirtiendo este país, con cada vez más colectivos cabreados, cada vez más gente al límite de su paciencia, y cada vez más ciudadanos que, como en Grecia, ven con desesperación que su protesta pacífica es desoída». (Público, 21/02/2012)
De todas formas, la clave para explicar el porqué la policía se pone tan ciega cuando golpean a los estudiantes podría deducirse de esta frase:
«La policia ya no se corta porque ha visto que a los agentes que apalizaron en las JMJ no les ha caído ni un triste día de empleo y sueldo». (Twitter, 20/02/2012)
Y es que la impunidad es hacer oídos sordos y mirar para otro lado, sin darnos cuenta de que así es como nace el monstruo. El monstruo del fascismo.

Imagen del autor.

lunes, 20 de febrero de 2012

Estudiantes sin miedo

Valencia vuelve a ser actualidad ahora por la violencia policial contra los estudiantes del IES Lluís Vives. Lo estoy siguiendo en Twitter donde encuentro frases que resumen de un modo muy ingenioso lo que está pasando. Tanta inteligencia e ironía contrasta con la torpeza y mala fe de los políticos, sus matones y quienes apoyan la violencia.
«La policía está cargando en Valencia contra todo lo que se mueve. Carreras que recuerdan a las de los grises».
«Unos salvajes está sembrando el caos en el centro de Valencia y nadie hace nada. Se les identifica por el uniforme».
 «¡¡Muy bien, chicos!! Primero RECORTAMOS, luego PEGAMOS y ya después COLOREAMOS».
«Defender la Educación Pública es una actividad de riesgo en Valencia».
«Recordad que todo esto empezó porque tenían que llevar mantas al instituto para no congelarse en clase».
«Si por pedir calefacción les llaman enemigos, cuando pidan trabajo les llamarán terroristas».
 «¿Os imagináis qué diríamos si las cargas contra estudiantes fueran en Cuba en vez de en Valencia?».
 «Agentes condenados por lesiones, tortura y detención ilegal indultados (http://www.publico.es/espana/422658/el-gobierno-indulta-a-cinco-mossos-condenados-por-torturas); estudiantes arrestados».
«Menos mal q el Estado de Derecho tiene herramientas para protegernos de los estudiantes de secundaria».
 «La represión violenta suele ser el primer indicio de la caída o transformación de un régimen».
«¿Han sustituido la asignatura educación para la ciudadanía por las cargas policiales? ¿Qué está pasando?».
«Para ser educación pública laica están recibiendo una de hostias que ni en la privada católica». 
 «Hoy es un buen día en Valencia para recordar esta vieja noticia: http://www.publico.es/361040/pons-llama-a-los-espanoles-a-sublevarse-como-los-egipcios».
«Estado del Bienhostiar».
 «La represión será algo desgraciadamente habitual para este gobierno. Es su forma de demostrar que "tiene razón". Nosotros aguantaremos».
«Apagón informativo escandaloso en Canal 9 cuando el centro de la ciudad es un campo de batalla».
 «Propongo nuevo lema para el Ministerio del Interior: "A dios rogando y con la porra dando"».
«La letra con sangre entra». 
«Una pregunta @marianorajoy y @jiwert: ¿las cargas en Valencia forman parte de las clases prácticas de Educación Constitucional y Cívica?». 
«Para evitar q los estudiantes corten 10 min el tráfico, la Policía ha convertido desde hace horas el centro de Valencia en campo de batalla».
Hay más en #PrimaveraValenciana

La foto es de la agencia EFE, vía Público: http://www.publico.es/espana/423063/nuevas-cargas-contra-estudiantes-en-valencia/slideshow#2 

sábado, 18 de febrero de 2012

Tras la máscara neutra

Hay un sitio en la red donde puedes ver cortometrajes. Se llama No Todo Film Fest, una especie de festival de cortos cuyo enlace es éste: http://www.notodofilmfest.com/index.php?corto=32360#/Home/

Los hay muy buenos y divertidos. Por ejemplo, uno que es una parodia de la Guerra de las Galaxias donde se nos cuenta una historia que humaniza a los soldados galácticos del imperio.

Vicente Bonet lo hace recurriendo a un ejercicio que los estudiantes de teatro conocen bien: la máscara neutra. Esto es, actuar portando una máscara de tal manera que no puedes utilizar las expresiones faciales. Todo lo has de resolver mediante el gesto corporal y el diálogo. Pero, a diferencia del teatro, el cine tiene la ventaja de los cambios de encuadre. Obsérvalo:


Como ves, de fondo, hay una reflexión sobre los acontecimientos sociales que puede leerse en clave realista actual más que en la de la ciencia ficción. ¿Vivimos en una democracia? ¿O avistamos las tensiones entre fascismo y anarquía? ¿El orden o el caos? ¿Nos indignamos contra los indignados?

Amenaza, miedo, violencia,... Es esa la paz que nos ha traído el Imperio, nos dicen. 

Y ¿qué entendemos por amor? ¿Puede haberlo en medio de la barbarie?

Por alguna razón, las religiones y los fascismos desconfían del amor sincero. ¿Por qué será?

Vivimos tiempos difíciles donde se nos invita a formar parte de un ejército de máscaras neutras que oculten nuestros sentimientos y nuestras inquietudes bajo la amenaza de «partirnos en dos».


lunes, 6 de febrero de 2012

Un estadio sin fútbol

Los valencianos ya nos hemos acostumbrado a la presencia de ese nuevo estadio vacío de fútbol. El nuevo Mestalla es el paradigma del estallido de la burbuja inmobiliaria. Empezó a construirse en 2007 y debería haberse acabado ya en 2010, pero no fue así. Las obras se paralizaron un año antes debido a las deudas astronómicas.

Más de dos años después parece que hay más alegría. El club y Bancaja, que ahora pertenece a Bankia, han llegado a un acuerdo por el que la deuda se reduce de 600 a 100 millones de euros. Pero todo tiene su precio. La antigua caja de ahorros de los valencianos pasa a ser un banco con sede en Madrid, mientras que el club de fútbol se vio obligado a vender a sus jugadores más brillantes: Villa se fue al Barcelona, Mata al Chelsea y Silva al Manchester City. Y no sólo eso, sino que el Valencia CF ha tenido que ceder un buen número de solares para compensar la deuda. Para colmo, los ciudadanos perdemos unos terrenos, los del nuevo estadio, que iban destinados a dotaciones deportivas de carácter público.

Dicen que los trabajos se reanudarán en breve pero aún así tendremos que esperar otros 24 meses para verlo finalizado. Es decir, dos años más con un estadio sin fútbol.

Sin embargo, en palabras de Rita Barberá esta es:
«[...] una de las noticias más esperadas y más positivas que se han producido en las últimas semanas». 
¿Es justificada la alegría de la alcaldesa? Seguramente, pero siguen las concesiones. Según Manuel Llorente, el actual presidente valencianista, habrá cambios que resaltarán la «luminosidad propia de la ciudad de Valencia». Posiblemente, no sea más que un eufemismo para disimular que continuar con el proyecto inicial es ahora impensable. La cubierta pasará a ser de un vidrio azul y, al parecer, sólo cubrirá la zona de tribuna. (VLC Ciudad, 29/12/2011)

¿Más concesiones? Pues va a ser que sí. A día de hoy, el nuevo patrocinador del club no parece dispuesto a conformarse con que su nombre figure en el pecho de las camisetas y quiere que el propio estadio lleve su nombre: estadio Jinko Solar, en vez de Mestalla. ¿Suena bien? ¿O no? (Super Deporte, 06/02/2012)

El futuro de la identidad valencianista pasará pues a depender de los chinos. Pues ¿acaso crees que se negarán a las pretensiones de Jinko Solar? La multinacional china es una de las empresas más importantes del mundo en el sector de las fotovoltaicas, con una facturación de 1.100 millones de dólares y una plantilla de 9.000 trabajadores. (El País Comunidad valenciana, 31/01/2012)

Pero ¿quién arruinó al valencia?, se pregunta oportunamente Vicente Torres Castejón. Este profesor de la Universidad Politécnica de Valencia sostiene que fue a causa de uno de esos delirios de grandeza tan irrenunciables para nuestros próceres y dirigentes: acoger la final de la Champions. Y pensat i fet, como no teníamos estadio, hubo que ponerse manos a la obra.
«¿Cuanto más nos ha de costar esa final de la Champions con la que algunos políticos del PP quieren seguir seduciendo/distrayendo al electorado?». (Levante-EMV, 04/02/2012)
Buena pregunta.


La imagen proviene de http://www.vlcciudad.com/el-nuevo-mestalla-estar-en-2014-con-una-cubierta-azul-distinta-a-la-inicial/ 



viernes, 3 de febrero de 2012

Un aeropuerto sin vuelos

Del aeropuerto de Castellón no salen vuelos a ninguna parte. Tampoco se observan aterrizajes. Es un aeropuerto vacío. Una obra monumental donde quedan enterrados más de 115 millones de euros [1]. Unos 20.000 millones de las antiguas pesetas a pagar por todos los valencianos. Los políticos del PP nos embarcaron en esta aventura desoyendo todos los informes en contra de la viabilidad del proyecto.

En el colmo del despropósito, Camps, Fabra y el obispo de turno lo inauguraron en marzo del pasado año, admitiendo que lo hacían con prisas, «ya que después se lo impide la ley electoral. Sin disimulo, —añade Javier Alfonso— que eso es de hipócritas». (Naranjazos, 04/03/2011)

Cuenta Diego Armario que:
«En el acto de inauguración hace unas horas, [Fabra] acompañado por el inefable Camps y un obispo con isopo, ha dicho que la gente que le critica no le entiende y, después de decir esto, se ha quedado en su paz». (El blog de Diego Armario, 26/03/2011)
Fue esa la ocasión que aprovechó Fabra para despedirse de la política y lo hizo parafraseando a Humphrey Bogart en la escena de la célebre Casablanca (1942):
«Siempre nos quedará Castellón, ciudadanos de la provincia, aquí tenéis vuestro aeropuerto. Presiento que éste es el comienzo de una hermosa amistad. Que Dios os bendiga a todos». (El Economista, 25/03/2011)
Ocurre, sin embargo, que:
«[En Castellón] se ha entrado desde que gobierna el señor Fabra en un círculo muy peligroso de clientelismo, manipulación de censos, autoritarismo, menosprecio a la oposición y, finalmente, artistas oficiales en nómina que simplemente actúan para mayor gloria del líder, desgraciadamente,  —observa Marina Albiol— todo es muy parecido a lo que pasa en las dictaduras». (EcoDiario, 09/12/2010)
La diputada autonómica de EUPV se refería a la escultura de Ripollés que alcanza los 24 metros de altura, tiene un peso estimado de 20 toneladas y su coste rebasa los 300.000 euros, que vienen a ser unos 50 millones de pesetas.

Para el artista castellonense, que está a punto de concluir el montaje, su escultura no es un homenaje al político que se la ha encargado:
«Si dicen que la obra es un retrato de Carlos Fabra, que me digan dónde lo encuentran en la estatua». (El Mundo, 09/12/2011)
El ex presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, es el quinto de los Fabra que han presidido la entidad provincial. Ejerció el cargo entre 1995 y 2011. Actualmente se encuentra imputado judicialmente por diversos delitos de tráfico de influencias, por cohecho y por el delito fiscal correspondiente al ejercicio de 1999.

Conectando con la entrada anterior, la de un Ágora sin debates, creo que habría que buscarle alguna utilidad a lo ya hecho. Hoy mismo, Javier Alfonso entona un requiem por el aeropuerto y apuesta por que nos dejemos de chanzas y tratemos de levantar el proyecto, especialmente ahora que Camps y Fabra quedan fuera de la escena política. Aunque...
«Si después de todo se comprueba que no hay manera de aprovecharlo, añadiremos la postal del aeropuerto a la colección de proyectos inútiles de la Generalitat». (Naranjazos, 02/02/2012)
Hace unos días, alguien a mi derecha me sugería que habría que construir un "manifestódromo" bien apartado del centro de la ciudad, para así no tener que indignarse con las manifestaciones que promueven los indignados del 15M, por ejemplo. Él vive en el centro, claro. Pues bien, ese uso ya se está dando en el aeropuerto de Fabra. Las masas ya aterrizan en las pistas sin aviones para manifestar su indignación contra quienes nos han llevado a la ruina mientras se elevaban a la nube de los ególatras.

Me temo, no obstante, que los que votaron tales gestores seguirán haciendo oídos sordos ante las quejas de sus conciudadanos y echando la culpa de todo a Zapatero.

¿O no?


[1] En algunos medios elevan esta cifra a 150 o 160 millones de euros.

jueves, 2 de febrero de 2012

Un ágora sin debates

Todas las ciudades deberían tener su ágora. Pero a pocas o a ninguna se les ocurre tal cosa.

¿Qué es un ágora?

En las ciudades de la antigua Grecia, un ágora venía a ser la plaza pública. También recibía este nombre la asamblea que se celebraba en ella. En otras palabras, un ágora es un lugar de reunión, discusión o debate.

Desde el 29 de octubre de 2009, los valencianos podemos presumir de tener un edificio al que llaman Ágora. Se trata de una obra carísima todavía inacabada (aunque sí inaugurada) situada en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y que, sin embargo, no sirve para debatir.

En un ágora de verdad ocurre todo lo contrario: hay que escuchar, deliberar, proponer, elegir...

Y ¿para qué sirve entonces esta enorme construcción? Pues de momento está siendo un «Ágora para todo» menos para el debate.

Es sabido que ya ha servido para albergar:
  • El Open 500 de tenis, ¿o tennis?;
  • La Fashion Week;
  • El Campus Party;
  • Una prueba ciclista;
  • Un concierto de La oreja de van Gogh, y otro de David Guetta;
  • Y una  multitudinaria fiesta de Happy New Year.
¿No te llama la atención la abundancia de anglicismos para denominar lo que hacemos los valencianos aquí en 'nuestra' ciudad? Mientras ponemos obstáculos al uso de nuestra propia lengua (ver La 'gárgola' del Mercatbar), favorecemos que el inglés impregne nuestras mentes desplazando, incluso, el uso del castellano. Los valencianos estamos sometidos culturalmente por partida doble.

Si el Pont del Regne ha sido rebautizado popularmente como el de las Gárgolas, me dicen que a nuestro flamante edificio lo llaman "la Garrapata", porque tiene la forma de tal ácaro.

No era ésta la intención de Santiago Calatrava. Para el célebre arquitecto se trataba de simbolizar «la unión de dos manos». (Love Valencia, agosto de 2011)

Un ciclista que paró mientras tomaba las correspondientes fotos discrepa de la versión del artista y murmura algo sobre una concha.

Valencia es hoy una ruina. Lo sabe todo el mundo menos, al parecer, los propios valencianos que votarían de nuevo a los mismos brillantes gestores que se gastaron lo que no teníamos para, entre otras cosas, construir edificios de dudosa utilidad y de presupuesto galáctico.

Cuando lo terminen ¿acabarán utilizándolo como un ágora, aunque sólo fuera por hacer honor a su rimbombante nombre? Me temo que no. Según tengo entendido, las condiciones acústicas complican mucho que la gente entienda lo que se dice debido a las reverberaciones.

Aunque la pregunta previa sería saber si a los valencianos nos gusta debatir.

Porque podría ser que no.

Imagen del autor.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El Dios de los pobres


En una canción que John Lennon tituló 'God' (Dios), la letra decía que Dios no es más que un concepto que sirve para medir nuestras penas. [1] ¿Una entelequia, pues? ¿Algo irreal?

A muchos, y a muchas, les ofende que se ponga en duda su existencia.

Yo mismo sugería en mi anterior entrada que los cristianos nos hemos creado un Dios: el Dios de los ricos. Un Dios que sirve para suavizar el problema de conciencia que se nos plantea por tener mucho cuando otros carecen de todo.

Los pobres, según los ricos o los aspirantes a serlo, deben trabajar y trabajar para que su prole adquiera más y mejor educación y así poder mejorar en el escalafón social. Siguiendo esta estrategia en sucesivas generaciones acabarían integrándose en la clase media y, con suerte, en la clase media alta.

Una vez más queda claro que no está entre los objetivos del Vaticano el lograr una mayor igualdad entre los seres humanos. Los de abajo siempre serán los de abajo, pero para ellos los cristianos también nos creamos un Dios: el Dios de los pobres.

Una mujer inmigrante latinoamericana toma humildemente la palabra para reivindicarse como cristiana cada vez más conversa. Ella confía en la humildad y en el trabajo para merecer el perdón de sus pecados y la vida eterna.

Y es que el Dios de los pobres es el de la resignación y la esperanza. Los pobres creyentes se conforman con pasar por esta vida injusta sin molestar a los ricos. Su sometimiento sirve, ¡cómo no! para contentar a los privilegiados. Éstos serán benevolentes y darán su limosna cuando toque, cuando les plazca, u siempre según su criterio.

Así, no es extraño, me dicen, ver como un joven baja de su BMW o su Mercedes, vestido con sus zapatillas de marca y su ropa cara, sus Rayban y su Rolex, para repartir unas raciones de comida entre unos sorprendidos inmigrantes que se lo agradecen de todo corazón.

Limosna sí, redistribución de la riqueza, no.

Dios de los ricos, Dios de los pobres, ¿acaso se trata del mismo Dios?
«Pobreza de Diógenes, pobreza de Cristo, pobreza de Buda… ¿Alguien puede creer que esto es casual? Esos tres son maestros, quizás los más grandes que nunca hubo, y son maestros de pobreza. ¿Hay otros? Sé muy bien que Montaigne no era pobre. Por lo menos no elogiaba la riqueza. Mejor: confiesa que jamás fue más feliz que cuando nada poseía ni estuvo tan inquieto ni se sintió tan despreciable como cuando quiso enriquecerse… Y sólo era Montaigne, que nos conmueve tanto porque también comparte nuestras debilidades». (Filosofía Digital, 21/05/2009)
Es una reflexión de André Comte-Sponville, el filósofo al que ya me referí en la entrada anterior.

No se trata de que los pobres sean mejores que los ricos. Sería un razonamiento pueril cuya falsedad se demuestra empíricamente de manera fácil. Muchos de ellos sueñan con hacerse ricos, y de conseguirlo actúan con la misma falta de escrúpulos que aquellos a los que admiran o envidian.

Siguiendo con el pensamiento de Comte-Sponville, éste nos dice que:
«Los pobres no son los felices; los felices son pobres, pobres de espíritu como dicen, porque nada los posee, porque ninguna posesión los aprisiona. [...] Sólo se vale por lo que se da, y todo lo que no se da se pierde y nos pierde». (Filosofía Digital, 21/05/2009)
Por su parte, Juan Simarro Fernández insiste en que «la actual división que en el mundo rico se da entre ricos muy ricos y pobres muy pobres, división en clases, en opresores y oprimidos, débiles y fuertes… no es cristiana». En otras palabras:
«No se puede dar la vivencia de un cristianismo auténtico de espaldas al dolor del ochenta por ciento de la humanidad. [...] no se puede hablar de una Europa cristiana, de un mundo rico que se pueda calificar de seguidor del Maestro. Es imposible». ('¿Es cristiano el mundo rico?'. Protestante Digital, 30/01/2012)


[1] God is a concept by which we measure our pain