lunes, 6 de febrero de 2012

Un estadio sin fútbol

Los valencianos ya nos hemos acostumbrado a la presencia de ese nuevo estadio vacío de fútbol. El nuevo Mestalla es el paradigma del estallido de la burbuja inmobiliaria. Empezó a construirse en 2007 y debería haberse acabado ya en 2010, pero no fue así. Las obras se paralizaron un año antes debido a las deudas astronómicas.

Más de dos años después parece que hay más alegría. El club y Bancaja, que ahora pertenece a Bankia, han llegado a un acuerdo por el que la deuda se reduce de 600 a 100 millones de euros. Pero todo tiene su precio. La antigua caja de ahorros de los valencianos pasa a ser un banco con sede en Madrid, mientras que el club de fútbol se vio obligado a vender a sus jugadores más brillantes: Villa se fue al Barcelona, Mata al Chelsea y Silva al Manchester City. Y no sólo eso, sino que el Valencia CF ha tenido que ceder un buen número de solares para compensar la deuda. Para colmo, los ciudadanos perdemos unos terrenos, los del nuevo estadio, que iban destinados a dotaciones deportivas de carácter público.

Dicen que los trabajos se reanudarán en breve pero aún así tendremos que esperar otros 24 meses para verlo finalizado. Es decir, dos años más con un estadio sin fútbol.

Sin embargo, en palabras de Rita Barberá esta es:
«[...] una de las noticias más esperadas y más positivas que se han producido en las últimas semanas». 
¿Es justificada la alegría de la alcaldesa? Seguramente, pero siguen las concesiones. Según Manuel Llorente, el actual presidente valencianista, habrá cambios que resaltarán la «luminosidad propia de la ciudad de Valencia». Posiblemente, no sea más que un eufemismo para disimular que continuar con el proyecto inicial es ahora impensable. La cubierta pasará a ser de un vidrio azul y, al parecer, sólo cubrirá la zona de tribuna. (VLC Ciudad, 29/12/2011)

¿Más concesiones? Pues va a ser que sí. A día de hoy, el nuevo patrocinador del club no parece dispuesto a conformarse con que su nombre figure en el pecho de las camisetas y quiere que el propio estadio lleve su nombre: estadio Jinko Solar, en vez de Mestalla. ¿Suena bien? ¿O no? (Super Deporte, 06/02/2012)

El futuro de la identidad valencianista pasará pues a depender de los chinos. Pues ¿acaso crees que se negarán a las pretensiones de Jinko Solar? La multinacional china es una de las empresas más importantes del mundo en el sector de las fotovoltaicas, con una facturación de 1.100 millones de dólares y una plantilla de 9.000 trabajadores. (El País Comunidad valenciana, 31/01/2012)

Pero ¿quién arruinó al valencia?, se pregunta oportunamente Vicente Torres Castejón. Este profesor de la Universidad Politécnica de Valencia sostiene que fue a causa de uno de esos delirios de grandeza tan irrenunciables para nuestros próceres y dirigentes: acoger la final de la Champions. Y pensat i fet, como no teníamos estadio, hubo que ponerse manos a la obra.
«¿Cuanto más nos ha de costar esa final de la Champions con la que algunos políticos del PP quieren seguir seduciendo/distrayendo al electorado?». (Levante-EMV, 04/02/2012)
Buena pregunta.


La imagen proviene de http://www.vlcciudad.com/el-nuevo-mestalla-estar-en-2014-con-una-cubierta-azul-distinta-a-la-inicial/ 



1 comentario:

Plácido Navarro dijo...

Cal reconèixer, no obstant això, que anit el València va jugar un gran partit en el Camp Nou contra el qual és, probablement, el millor equip de tots els temps.

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