lunes, 30 de abril de 2012

La maldición de Qatar

Hoy se habla mucho y bien de la salida de Guardiola y de su legado. Tanto es así que la última bajeza de Aitor Karanka fue masivamente contestada en las redes sociales, e incluso en medios madridistas, por su falta de elegancia. Lo que la voz de Mourinho dijo esta vez fue lo siguiente:
«La liga española ha existido sin Guardiola y seguirá existiendo sin él». (La Vanguardia, 28/04/2012)
Pero no todos en el Real Madrid le tienen tanta insidia al ya ex-entrenador blaugrana. Casillas y Butragueño, por ejemplo, reconocieron que la aportación futbolística de Guardiola más allá del Barça y la Liga española. El guardameta y capitán dijo:
«Es lógico que el mundo del fútbol en general también le agradezca lo hecho durante estas temporadas». (Sport, 30/04/2012)
También le reconoce sus méritos la periodista Paz Álvarez, en Cinco Días, para quien Guardiola es el último romántico del fútbol.
«En su haber tiene el mérito de haberle devuelto al fútbol una visión romántica pero muy competitiva, de buenos modales y elegancia, con un estilo de juego muy bien definido, pero también pesa la duda de saber cómo se defenderá en otro equipo que no sea el de sus colores. Es ahí cuando, apuntan los expertos, se verá el verdadero talento de Guardiola para dirigir equipos. Si es o no un verdadero líder». (Cinco Días, 28/04/2012)
«Y conste que no soy sospechosa de ser culé —me aclaraba en uno de sus comentarios—, todo lo contrario».
Lo que sí me consta, es que la afición barcelonista lo ha despedido entre lágrimas, entre el cariño y la tristeza.

Me atrevo a decir, sin embargo, que no todo fue ni tan bueno ni tan bonito. Ahí está el logo de la Qatar Foundation luciendo en el pecho, no sólo de los jugadores, sino de miles y miles de niños y no tan niños. Un símbolo que para Salvador López Arnal representa una maldición. Para el profesor de la UNED, no tiene sentido que la dimisión de Guardiola sirva para hacer invisibles otros temas mucho más importantes:
«No es de recibo ni razonable ni siquiera justo que un asunto así sea primera página de todos los diarios, probablemente primera y destacada noticia de todos los informativos y preocupación esencial, en el día de hoy, y en las próximas semanas, de millones y millones de ciudadanos y ciudadanas entre los que el firmante de esta nota está incluido. La situación empieza a ser insoportable, no puede ser que la enfermedad adquiera estas dimensiones: no es razonable que se haya convertido a un excelente entrenador (que lo es, y en general prudente, menos en asuntos culturales, económicos y políticos de la importancia de Qatar e Israel) en un pensador, en un filósofo, en un chamán casi, en un ser imprescindible, en un maestro del pensamiento. No es razonable ni justo, incluso para Guardiola». (Rebelión, 28/04/2012)
Los responsables del Barça harían bien en reflexionar sobre aquellas palabras de Mourinho cuando éste hizo referencia al logo que llevaba su 'odiado' rival cuando lo ganaba todo: era el de Unicef.

Los símbolos cuentan. Y algunos dan 'mal fario'.

jueves, 26 de abril de 2012

Cuando de nada sirve rezar

Las tandas de penaltis, ¿las decide Dios? ¿O son los porteros? ¿O los fallan quienes los tiran?

De eso se habla hoy en la prensa madridista. Que el fútbol se ha convertido en algo más que una afición lo demuestra el sufrimiento de las aficiones durante estas semifinales, en Madrid o en Barcelona, en Munich como en Londres.

Las referencias a la hinchada fueron constantes por parte de nuestros equipos punteros. Tanto si animan como si callan, los comentaristas, los presidentes y los entrenadores quieren verlos implicados en el resultado. Si la grada anima, nos dicen, se convierte en el jugador número 12. Y el estadio en un templo donde los héroes se baten el cobre. Y es sobre todo un espectáculo. Y un gran negocio.

No es deporte, es competición. Se trata, sobre todo, de que gane el equipo de uno y no el del otro. Pero también de que nuestras mentes anden ocupadas en temas que carecen totalmente de importancia.

Rezar no sirve de nada. Jugar bien, como hizo el Barça, tampoco. Jugar mal pudo clasificar al Real Madrid pero finalmente fue el portero de Bayern quien paró más penaltis que Casillas.

¿Mala suerte? ¿Será el azar?

Que más da.


Fotografía de Jasper Juinen, vía El País.

miércoles, 25 de abril de 2012

Puede que a Dios no le guste el fútbol

Si a Dios le gustara el fútbol el Barça estaría en la final de la Champions, para ganarla. Pero, como dice Guardiola,
«Tendremos que ver las finales por la tele». (El País, 25/04/2012)
En El Mundo, Miguel A. Hergueras anuncia que «se ha extinguido el hechizo del gran gurú culé».
«Hasta aquí llegó el mejor equipo que conocieron los tiempos. Hasta aquí —sigue Hergueras— alcanzó la aventura de un Barça irrepetible. Muerte entre dolores atroces, lenta agonía ante el Chelsea, que propuso el más extremo de los 'catenaccios'». (El Mundo, 24/04/2012)
Con cierto regocijo, el diario madrileño nos invita a participar en una encuesta en la que plantea lo siguiente:
«¿Se ha terminado el ciclo victorioso del Barcelona?». (El Mundo, 24/04/2012)
De momento, sus lectores apuestan en un 65% por la respuesta afirmativa.

Lejos de aquellos patéticos «¿por qué?» que entonó su rival Mourinho tras su eliminación del año pasado, el entrenador azulgrana admitía la derrota con un estilo bien diferente:
«Tenemos que aceptarlo. El deporte, el fútbol, es así. Cuando el oponente es mejor que tú, debes aceptarlo. No hay más». (El País, 25/04/2012)
Y eso que a él también le cuesta encontrar explicaciones. Pero no lo hace recurriendo al arbitraje o a presuntos complots en su contra.
«No sé ni qué siento. Miro al equipo para ver qué decirle, qué hemos hecho mal para no estar en la final y no encuentro nada». (El País, 25/04/2012)
El delantero español del Chelsea, Fernando Torres, apunta con sinceridad a algo obvio:
«El fútbol es así y no el mejor equipo gana. Esto es lo que hay que hacer contra el Barcelona. No será muy bonito pero es el único juego que puedes hacer. Estas son nuestras armas». (El Mundo, 24/04/2012)
Esas armas no son otras que el 'catenaccio' al que hacía referencia Hergueras que apuntilla con una observación tan banal como machista:
«Así fue el plantemiento de Di Matteo, calcado al de Londres, premiado de nuevo por la fortuna, dama antojadiza». (El Mundo, 24/04/2012)
Sea como fuere, todos (salvo Mourinho) parecen estar de acuerdo en que el fútbol es así. Así de injusto.
«La eliminación ha sido injusta, —decía Cesc Fábregas— el fútbol lo ha puesto el Barça». (El Economista, 24/04/2012)
Tal vez Dios prefiriera que ganara el Chelsea o, simplemente, estaría ocupado en otras cosas. O quizás estuviera celoso de estos chicos de los que se dice que juegan al fútbol como Dios... y viven como dioses.

¿Quién sabe?

Más probable es que eso a lo que llamamos Dios sea sólo el azar. Y como cantaba un culé:
«Es caprichoso el azar». (Joan Manuel Serrat)

La imagen es de David Ramos, vía El País. Ver fotogalería.

lunes, 23 de abril de 2012

El Barça: grande en la derrota

El equipo de Pep Guardiola enamora por su juego, y puede que por sus resultados. Después del último 'clásico' creo que hay que reconocerles su enorme lección de deportividad al reconocer el triunfo de su rival. Eso es lo que hace grande a un equipo, incluso cuando pierde.

Así, el centrocampista Xavi Hernández reconocía que ellos saben perder:
«Nosotros intentamos ganar, somos competitivos. Pero también demostramos que supimos perder en la final de la Copa del Rey cuando los felicitamos. Entra dentro de la normalidad del deporte y nosotros somos así». (La Tribuna de Albacete, 23/04/2012)
Tras el partido, Guardiola se presentó ante los medios para:
«Felicitar al Real Madrid por la victoria y por el título de Liga que hoy han conseguido». (El Confidencial, 21/04/2012)
Es más, reconoció que podía haberse equivocado con la táctica o al escoger la alineación. No se quejó ni de sus jugadores ni del árbitro. Para el diario madrileño As,
«Guardiola es ya un Quijote al que todo le da vueltas». (As, 23/04/2012)
Por su parte, José Mourinho esquivó la rueda de prensa. Quizás temía no estar a la altura del azulgrana, ni siquiera para una vez que el triunfo le sonreía. Una vez más, tampoco estuvo a la altura del Real Madrid.

Son dos estilos diferentes. Grandeza del uno en la derrota. Bajeza del otro en la victoria.

La imagen es de Pep Morata para Mundo Deportivo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Dura se les pone, la mano

Los actuales titulares de los ministerios de Interior y Justicia compiten para ver quien la tiene más dura. Me refiero a quién tiene más "mano dura". Aunque, como me dice una buena amiga, todos y cada uno de los miembros del PP parecen estar jugando a ver quién está más a la derecha, ahora sí, sin complejos. El giro más llamativo está siendo el de Alberto Ruiz Gallardón de quién ya dije que se había quitado la máscara mostrándonos su lado más reaccionario.

Más de una vez me he referido en esta misma bitácora a que la crisis en la que nos han metido no es de tipo coyuntural, sino de sistema. Una crisis sistémica implica la necesidad de un cambio y todo apunta a que será para peor.

Es más, si nos fijamos bien, detectaremos una cierta deriva, ¿hacia dónde?: hacia el fascismo.

Pero en su tendencia represora, los integrantes del Partido Popular (PP) están siendo superados por el convergente catalán Felip Puig, quien ya se distinguió liderando las cargas violentas de los mossos d'esquadra contra los manifestantes del 15M, tanto en la plaza de Catalunya como días después en la Ciutadella. Según el actual conseller d'Interior de la Generalitat de Catalunya determinados políticos, intelectuales y académicos estarían dando "cobertura" a los vándalos.

Las dudas siempre son sospechosas:
«[Puig] no cree que sea correcto poner en tela de juicio de forma permanente la actuación de los Mossos. Además, ha asegurado que cuando se da algún error humano o alguna actuación irregular individual en el cuerpo policial, tanto la Conselleria como la justicia ya se encargan de actuar». (El Periódico, 04/04/2012)
Pero no actúan. De sobra sabemos que ningún mosso fue sancionado como consecuencia de la violencia ejercida contra los ciudadanos. Como tampoco lo fueron los policías nacionales que en Madrid y en Valencia fueron pillados agrediendo indiscriminadamente y de un modo salvaje a la gente. Estamos hablando de impunidad.

Claro que el propio Puig ya se ha encargado de explicar a los heridos que no les vale la excusa del "yo pasaba por ahí".
«No puedes pasar por ahí, es una decisión voluntaria, no puedes pasar cuando hay una actuación violenta y criminal». (El Mundo, 30/03/2012)
Por pasar por allí, una persona ha perdido un ojo a causa de un pelotazo de goma disparada por los mossos. (El Periódico, 02/04/2012)

Mientras que Ruiz Gallardón y Fernández Díaz preparan una legislación mucho más represiva, con penas que pueden llegar hasta los dos años de prisión, Puig no se cansa de aportar ideas tales como restringir el derecho de reunión o que se aborde "la problemática de la ocultación de identidad". Sobre este último punto hay que aclarar que no se refiere a que critique el hecho de que los antidisturbios estén ocultando sus placas de identificación deliberadamente, o a que oculten sus rostros.
«Entre las novedades, el titular de Interior anunció una nueva página web de colaboración ciudadana, para que la población ayude a identificar a los violentos a partir de imágenes públicas y policiales». (El País, 04/04/2012)
En otras palabras, Puig nos está invitando a practicar la delación, como en los tiempos de la Santa Inquisición. Con estos antecedentes, seguro que Ruiz Gallardón y Fernández Díaz toman nota de ocurrencia.

Estoy de acuerdo con lo que Alberto Garzón (IU) expresaba en uno de sus tuits:
«El señor Felip Puig (CIU) y su "este sistema no da miedo" (para justificar más represión) es la antesala del fascismo». (https://twitter.com/#!/agarzon/status/187212236027215874)
Es evidente que el objetivo no es que el sistema consiga dar «suficiente miedo a los violentos» (Puig dixit), sino que cualquiera lo tenga por el mero hecho de manifestarse. Eso es lo que le contesta este ex-sargento de la guardia urbana de Barcelona:


En el vídeo, José Martínez Díaz denuncia la utilización de gases contra la población:
«Tristemente quiero recordar que los que gaseaban a los ciudadanos eran los nazis» —dice.
Ante las numerosas críticas recibidas el conseller justificó esta medida diciendo que:
«Los violentos ahora son más y más violentos». (El Mundo, 03/04/2012)
Si ahora son más y están más cabreados, ¿no es de lógica deducir que algo tendrán que ver las medidas que él y el gobierno de su president Artur Mas están tomando? ¿No es obvio que es como consecuencia de su fracaso? ¿O somos nosotros, los ciudadanos, los que aún no nos damos cuenta de adonde quieren llevarnos?



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