sábado, 23 de junio de 2012

Final de fiesta para la F1 en Valencia

Una costumbre entre mis paisanos es nombrar las cosas en inglés. Así la Fórmula 1 se corre en el Valencia Street Circuit, donde también se celebran eventos tales como la Valencia Fashion Week, el Campus Party, la America's Cup, etc. Aunque en bastantes casos sería más apropiado decir que se celebraban.

Quizás por ello a esta especialidad los expertos la llaman naming.

Al parecer, este fin de semana será el último en que Ecclestone monte su circo en esta ciudad. El actual gobierno de la Generalitat valenciana reconocía que la celebración de la F1 estaba resultando un fiasco, aunque defendían la ocurrencia de haberlo organizado, supongo que por tratarse de decisiones que tomaron sus compañeros de partido (el PP). El vicepresidente José Císcar admitía que:
«Los grandes eventos no son posibles de la manera que los hemos entendido hasta ahora». (ALBEROLA, Miquel, en El País, 05/01/2012)
Por lo que se ve, Francisco Camps y Rita Barberá bailaron al paso que Bernie Ecclestone les marcaba.
«Según informó en su día Levante-EMV, Francisco Camps firmó con Ecclestone la prórroga hasta 2019 del contrato —en vigor inicialmente hasta 2014— para la celebración en Valencia del Gran Premio de Europa de Fórmula 1. La firma tuvo lugar el 19 de julio de 2011, un día antes de que Camps presentara su dimisión por el célebre asunto de los trajes y cuando llevaba ya una semana procesado». (LLOPIS, Enric, en Rebelión, 22/06/2012)
Un legado interesante el del antiguo presidente de la comunidad que probablemente firmó sin preocuparle lo que nos iba a costar. El caso es que alrededor de los grandes eventos valencianos los políticos del PP siempre optan por el secretismo y la falta de transparencia:
«El alto grado de secretismo sobre los grandes eventos de la Generalitat valenciana marca el nivel de la podredumbre de la democracia autonómica. El Gobierno de Alberto Fabra [el actual presidente] se niega a explicar lo que cuestan estos fastos, sobre los que apenas podemos hacer unos cálculos aproximados a partir de los informes de la Sindicatura de Cuentas sobre el ejercicio de 2010. En ese año el Gobierno de Camps destinó como mínimo 25 millones de euros para las cuentas de Bernie Ecclestone: 20,5 millones en concepto de canon y otros 4,4 a través de Canal 9 por los derechos de retransmisión». (PERIS, Manuel, en El País, 18/06/2012)
Desde la oposición se barajan cifras mucho más altas, ya que computan los gastos derivados de seguridad y organización. Según la edil de Compromís, Consol Castillo,
«La F-1 no es un negocio para Valencia y mucho menos para el Ayuntamiento, que debe asumir que está regalando a la organización de la carrera cerca de 300.000 euros». (VÁZQUEZ, Cristina, en El País, 03/06/2012)
Como suele ser habitual en estos casos, la delegación de gobierno ha tratado de impedir, o la menos ocultar, la manifestación que los sindicatos promueven contra el despilfarro. En opinión de los organizadores: 
«Causa un cierto estupor contemplar cómo en un momento de profunda crisis económica que afecta a la mayoría de la sociedad, un Gobierno destina los recursos de los valencianos a eventos que no generan ni riqueza ni empleo, y que solo sirven para enriquecer a unas pocas personas». (El País, 22/06/2012)
La portavoz de la Plataforma contra la Fórmula 1, Elisa Pastor, sostiene que con el dinero que a los valencianos les cuesta pagar la celebración del Gran Premio, podrían construirse 26 centros públicos de educación primaria; o bien 28 institutos de enseñanza secundaria; o tres hospitales de tamaño medio; o incluso financiar 18 años de funcionamiento del Instituto de Investigación Príncipe Felipe. Añade Pastor que:
«El circuito urbano de Valencia es el resultado de la megalomanía de personajes como Rita Barberá y Francisco Camps, adictos a las cámaras y a codearse con multimillonarios; mientras, se deja sin atención básica a personas discapacitadas y enfermos mentales; hay que esperar meses para recibir las ayudas de la Ley de Dependencia, no se paga a los proveedores o se permite que algunos barrios se caigan a pedazos». (LLOPIS, Enric, en Rebelión, 22/06/2012)
Quizás no te sorprenda que en las antípodas piensen de modo parecido. Con ocasión del Gran Premio de Australia, el político federal Kelvin Thomson criticó que el dinero de los australianos fuera despilfarrado por una caprichosa Tamara Ecclestone. Según revela Thomson, la hija del magnate, de 27 años,
«[Tamara Ecclestone] usa una bañera de un millón de dólares, un ascensor para su Ferrari, bolas de cristal para su bolera, y un salón de masaje para sus perros». (VÁZQUEZ, Ana, en Todo Fórmula 1, 18/03/2012)
Puede que pienses que cada uno hace con su dinero lo que le da la gana pero Thomson insiste en su punto de vista:
«Una cosa de la que estoy muy seguro es que hay mejores maneras de gastar 50 millones». (VÁZQUEZ, Ana, en Todo Fórmula 1, 18/03/2012)
Mientras tanto se constata el fracaso de asistencia en la cita que Valencia tiene con los bólidos.
«El público da la espalda a la fórmula 1». (PALOMO, Alberto G. en El País, 20/06/2012)
Según Alberto G. Palomo, el aforo pasó de las 112.000 localidades del primer año a las 45.000 que, según los organizadores, se ofrecen en esta ocasión.
«Del turismo de calidad y alto poder adquisitivo con el que se llenaba la boca Rita Barberá cuando peroraba sobre las virtudes de los grandes eventos, se va a pasar a un turismo de campistas, vendiendo entradas para el cámping en el que han convertido el entorno de la Ciudad de las Ciencias, en un intento desesperado de llenar el aforo, que ha levantado la indignación de los hosteleros valencianos». (PERIS, Manuel, en El País, 18/06/2012)
Durante varias semanas, miles de vecinos sufren los trabajos para adecuar las calles como circuito, con los consiguientes cortes de tráfico y desvío de las líneas de autobuses. Por no hablar del ruido. 

La celebración de estos eventos tan costosos contrasta con el momento actual en el que se recortan derechos y prestaciones a los más desfavorecidos. Es como si a la elite política y social le preocupara poco o nada el prójimo. Según la socialista Eva Martínez,
«[...] miran hacia otro lado cuando hay más de 26.000 dependientes que siguen sin cobrar su pensión, hay más de 200.000 familias que no perciben ningún tipo de prestación ni subsidio y cuando los pensionistas y enfermos crónicos van a tener que pagar parte de sus medicamentos». (El Mundo, 20/06/2012)
Todo ello aún sorprende más cuando nos enfrentamos a la contradicción que supone tener otro circuito en los alrededores de Valencia, construido en 1999, y que es el que los equipos de F1 utilizan cada temporada para probar sus bólidos. 

Asistimos pues al final de la fiesta que se montaron unos pocos a costa de otros muchos. 


La fotografía de Francisco Camps y Bernie Ecclestone fue toma por Carles Francesc durante el Gran Premio de Fórmula 1 celebrado en Valencia en junio de 2011.

viernes, 15 de junio de 2012

El debate español: entre el falso nueve y el falso diez

En toda España y parte del extranjero debaten sobre el "falso nueve", esto es, la estrategia de jugar sin un delantero centro nato. En La Roja es Cesc Fábregas, el centrocampista del F.C. Barcelona, el encargado de interpretar dicho papel.

Hace unos días, oyendo un programa deportivo en la radio alguien dijo que los españoles sabemos mucho de alineaciones, tácticas, vestuarios, goles,... mientras que nos despreocupa o ignoramos los aspectos más importantes de la economía y la política europea y mundial.

Quise hacer la prueba y me convencí de que el comentarista tenía razón. Tras preguntar a algunos de mis vecinos vi que no eran pocos los que ignoran el significado real de perder soberanía, mientras se inflaman con el convencimiento o el deseo patriótico de que los futbolistas españoles ganen en Europa.

Tales ocurrencias las tuvo también el presidente del gobierno cuando pidió a la selección española de fútbol el triunfo en la Eurocopa:
«Un triunfo de la selección va a proporcionar un gran subidón de moral. Aparte de vuestra recompensa personal, recordad que haréis felices a mucha gente. [...] Los españoles necesitan esta alegría en estos tiempos tan complejos». (Europa Press, 01/06/2012)
Mucho más sincero parecía el seleccionador Vicente Del Bosque cuando advirtió que:
«Ganar la Eurocopa no resolverá los problemas de España». (Teinteresa.es 07/06/2012)
Los intentos por asociar los éxitos futboleros con la imagen de los políticos son más que evidentes. Basta observar la fotografía que el propio Mariano Rajoy forzó para posar con el equipo nacional. La puesta en escena de la camiseta con el número diez está muy estudiada. Ésta destaca entre los uniformes de los futbolistas y técnicos que esta vez van de azul, que casualmente es el color del Partido Popular (PP). El número de la camiseta de Rajoy simboliza la nota máxima. Imagina por un momento que estuviera por debajo del cinco: sería interpretado como un suspenso. Lo mismo si fuera el temido siete que en economía se asocia al límite que marca los bonos basura.

En todo caso, es evidente que se trata de un falso diez. Todo el mundo sabe que el verdadero diez de España es el catalán Fábregas que, aún jugando como falso nueve, ya ha empezado goleando en este torneo.

Este juego un tanto pueril de disfrazarse de futbolista se quedaría en unas risas si no fuera por las graves consecuencias que para los españoles tendrán las torpezas de Rajoy en Europa. Además de hipotecar nuestro futuro, la prima de riesgo se dispara y los europeos se irritan con el juego tramposo de nuestro falso diez.
«La calma chicha de Rajoy no sólo irrita a la UE, sino que ha hecho que los países rescatados demanden una relajación de sus rescates que podría estar en marcha. "Ningúna contrapartida" o "no afecta al déficit" son expresiones que ya han pasado factura al presidente del Gobierno. Y a la credibilidad de España». (El Huffington Post, 15/06/2012)
España podrá ganar la Eurocopa o no, pero es Europa la que nos pierde.



jueves, 14 de junio de 2012

Rescatando a Rajoy

Viendo las reacciones del palco por el gol de Polonia contra Rusia, el comentarista de Telecinco aprovechó para hacernos ver que Rajoy no es el único que celebra los goles de su selección. Sonaba a excusa. Es como si desde los medios tuvieran la consigna de rescatar a Rajoy por la mala imagen que está cosechando en los medios europeos tras acudir al primer partido de España en la Eurocopa, sólo unos minutos después de negar el rescate presentándolo como un triunfo suyo ante Bruselas. El presidente del gobierno llegó a afirmar que:
«El que ha presionado he sido yo para conseguir crédito». (El Mundo, 10/06/2012)
Palabras que fueron desmentidas cuando José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, afirmó que:
«Yo presioné a Rajoy para que pidiera el rescate». (El Mundo, 12/06/2012)
No se trata tan sólo de caer en el ridículo, sino que existe un precio por no decir rescate, como nos recuerda Ramón Lobo.
«Lo peor no fue la ironía de los periodistas, sino la desconfianza de los líderes europeos que no entendían si la venta del no-rescate era márketing o incapacidad para comprender la realidad». (El País, 12/06/2012)
Desconfianza que es corroborada por la periodista italiana Francesca Caferri, jefa de la sección de Internacional de La Repubblica, que constata la sorpresa que está provocando Rajoy en Europa:
«Parece que no sabe adónde va. Sus cambios de rumbo, que no se necesita ayuda, que ahora sí, pero no se llama rescate, generan confusión y desconfianza. O es un mentiroso o no sabe lo que está haciendo». (El País, 12/06/2012)
Lo que Luis De Guindos, Cristóbal Montoro y el propio Mariano Rajoy nos cuentan sobre el rescate, es analizado por Ignacio Escolar en una entrada en su blog: 'Las siete grandes mentiras sobre el rescate español'.

Lo cierto es que la actitud de Rajoy tras el rescate bancario irrita a la Unión Europea.

Algunos periodistas, como es el caso de Ramón Lobo, piensan que tal vez estamos asistiendo a un nuevo episodio del síndrome de La Moncloa, aquél que consiste en negar la realidad con la confianza puesta en que la gente le creerá a uno. Como decía Paz Álvarez en un tuit:
«Zapatero negó la crisis y el actual Gobierno, el rescate. ¿Hasta cuando la paciencia de los ciudadanos con la clase política española?». (Twitter, 09/06/2012)
También nos mintió Aznar con lo de Irak y sus armas de destrucción masiva y con la gestión del 11-M. Y antes González nos metió en la OTAN e inició la liquidación del patrimonio del Estado a precio de saldo, previamente saneado. Y ahora el gobierno de Rajoy desmonta cada viernes todas y cada una de sus promesas electorales. Los miembros de la casta política nos mienten, eso está cada vez más claro.

Para Miguel Ángel Llana no hemos llegado a esta situación por casualidad ni de repente, sino como consecuencia de un proceso histórico que se inicia con la restauración del monarca una vez muerto el dictador Franco:
«Venimos de una transición que nada hizo que no fuera cambiar cuatro cosas irrelevantes mientras se afianzaban sólidamente la herencia y los privilegios franquistas en lo económico, en lo político, en lo social y hasta en lo religioso. De la transición salieron reforzados la Iglesia, la banca, los latifundios, el abuso del suelo y así siguen. Siguen mandando los herederos del franquismo que tan buen cuidado han tenido en perpetuarlo». (Rebelión, 13/06/2012)
Difícilmente podríamos rescatar a Rajoy del síndrome de la Moncloa. En estos días observamos como el Parlamento se niega a investigar el origen de la crisis mientras pierde el tiempo criminalizando a quienes les pitan el himno o protestan en las calles. Al respecto, ironizaba El Barón Rojo:
«Si no van a dejar mezclar fútbol y política los palcos se van a quedar vacíos». (Twitter, 12/06/2012)
Pero tal vez cometemos un error al analizar el problema en clave exclusivamente española. Para Nigel Farage, eurodiputado y euroescéptico, es Europa la que se hunde y nos arrastra con ella:
«Es un fracaso total. Esta nave, el Titanic Europeo, ya se ha estrellado contra el iceberg, y por desgracia no hay suficientes botes salvavidas». (El Plural, 13/06/2012)
El británico, que es de los que no se muerden la lengua, dijo también que Rajoy es el líder más incompetente de toda Europa.

Habría que rescatar a Rajoy, de Europa, de los mercados, de La Moncloa y del Marca. Habría que rescatarlo del rescate.

Referendum, ya.

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La fotografía es de Alejandro Ruesga.


lunes, 11 de junio de 2012

Las aves del Vaticano

A través de los tiempos, las aves han contribuido a la simbología católica de una u otra manera.

El águila se asoció a la figura de Juan el apóstol y durante la época de Franco quedó plasmada en la bandera de España para resaltar el espíritu del nacionalcatolicismo que entonces era el imperante. Es la que popularmente se designa como la bandera del pollo, esa que es paseada por los sectores más reaccionarios de la derecha española. El águila, además, ha sido utilizada como icono imperial desde los romanos a los estadounidenses, por el Sacro Imperio Romano Germánico y por los nazis.

En forma de paloma bajó el Espíritu Santo sobre la cabeza de Jesús de Nazaret en el momento en que el otro Juan, el bautista, procedía a humedecerla. Lo verdaderamente interesante de esta alegoría es que nadie supo explicarla de una manera coherente, y ahí sigue, dando que hablar.

Pero es a través de los cuervos que anidan en el Vaticano por los que nos vamos enterando de algunos secretillos de ese pequeño pero poderoso estado. En algunas culturas, el cuervo ha sido venerado como un dios o un símbolo espiritual. El escritor Edgar Allan Poe lo representó como un mensajero sobrenatural, pero a un lado y otro del Tíber simboliza la traición.

El papa y sus cardenales no salen del asombro ante la revelación de tanto escándalo. Cayó el primer cuervo, identificado como el mayordomo, pero los medios siguen publicando documentos que comprometen la ya maltrecha honestidad de la curia. En otras palabras, los cuervos han hecho sus nidos en la Santa Sede y el Vatileaks continúa.
«Los archivos revelados dan cuenta de sospechas de corrupción en las licitaciones inmobiliarias del Vaticano, manejos financieros irregulares en el Banco Vaticano e incluso de un supuesto y disparatado complot para asesinar a Benedicto XVI». http://www.taringa.net/posts/noticias/14074749/Como-es-el-VatiLeaks-que-amenaza-al-Papa-y-pone-en-peligro-.html
Se habla de una lucha por el poder entre facciones rivales que buscan situarse en ventaja ante la inminencia de un próximo cónclave. En su análisis de la situación, Pablo Ordaz nos describe al actual papa como un personaje aislado y ajeno a los acontecimientos que le circundan:
«A sus 85 años, Benedicto XVI vive aislado en su apartamento, acorralado por las luchas entre los cardenales que tratan de ganar poder antes de la celebración del próximo cónclave. Ratzinger es un hombre anciano y enfermo, pero sobre todo es un hombre solo». (El País, 03/06/2012)
El cardenal Tarcisio Bertone es quien toma las decisiones ante la impotencia del sumo pontífice, entre ellas, la concerniente al amigo personal del alemán:
«El despido fulminante de Ettore Gotti Tedeschi, presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco Vaticano. La primera explicación habla de “irregularidades en su gestión”, pero enseguida el tono va subiendo hasta llegar casi al linchamiento».
El banquero de Dios, miembro del Opus Dei, temía por su vida a partir del momento en que supo que la Mafia guardaba sus dineros en su banco. Había preparado una serie de informes para que se hicieran públicos en caso de que a él le pasara algo. Pero fueron los carabinieri quienes se hicieron con ellos.
«Una de las “ventajas” tradicionales del Instituto para las Obras de la Religión es su gran capacidad para lavar dinero sucio –de la política, de la economía— o incluso manchado con sangre, ya fuera de la Mafia o de bandas de criminales como la de La Magliana, que dominó Roma entre mediados de los 70 y los 90, y uno de cuyos últimos capos, Enrico de Pedis, fue enterrado entre cardenales en la basílica de San Apolinar». (El País, 07/06/2012)
Ni que decir que a las autoridades del Vaticano no les ha gustado ni un pelo que el poder judicial italiano intervenga en sus asuntos, pese a la gran influencia que ellos mismos ejercen sobre la vida política y social de los italianos. En un comunicado lanzaban sus veladas amenazas:
«La Santa Sede ha recibido con sorpresa y preocupación los recientes sucesos en los que está involucrado el profesor Gotti Tedeschi. Pone la máxima confianza en la autoridad judicial italiana para que las prerrogativas soberanas reconocidas a la Santa Sede por la normativa internacional sean respetadas adecuadamente. [...] La Santa Sede está examinando con el mayor cuidado la eventual lesividad de las circunstancias». (El País, 09/06/2012)
Parece una obviedad, pero tales filtraciones perderían todo su valor si la Iglesia practicara la transparencia. Sin embargo, la máxima que siguen es bien conocida:
«Los trapos sucios se lavan en casa».
Cabe recordar que fue con ese criterio con el que se protegió a Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo, de quien se conocía que estaba casado dos veces en secreto y que abusó de jóvenes y hasta de sus propios hijos. por no pararlo a tiempo.

Los escándalos sexuales protagonizados por sacerdotes católicos urbi et orbi mermaron, sin duda, la credibilidad del Vaticano salvo para los sectores más fundamentalistas.

El papa sólo acierta a quejarse de la prensa mientras guarda silencio en torno al caso de Emanuela Orlandi por lo que es abucheado en la plaza de San Pedro. La joven de 15 años vivía en el mismo edificio que Paolo Gabriele, el mayordomo del papa, cuando desapareció en 1983:
«En los últimos días, y a la luz de las filtraciones, el rastro de la muchacha vuelve a conducir al Vaticano. Las nuevas pistas conducen a Boston, a una dirección postal de un supuesto cardenal pedófilo». (Euro News, 06/06/2012)
Volviendo a la descripción que Ordaz hace de Benedicto XVI, llama la atención que nos lo describa como un personaje ajeno a las luchas por el poder terrenal:
«Es tímido, aunque cordial, concienzudo, paciente, amante de la lectura, más pendiente de los asuntos del cielo que de los de la tierra». 
¿De verdad? Porque durante sus años de cardenal, Joseph Ratzinger tuvo una participación extremadamente activa en la promoción o el aislamiento de quienes eran de su cuerda o de los que no. Y fue elegido en el cónclave de sucesión a Juan Pablo II, precisamente, porque supo poner allí a quienes iban a elegirle.

Fue él quien eligió rodearse tanto de esos buitres que ahora le engañan y le utilizan en espera de su deceso, como de los cuervos que dicen luchar para evitarlo.

Lo cierto es que entre todos han creado una pajarera de cuidado.
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La imagen es la de una escultura de San Pedro que hay en el Vaticano, sobre la que se posan los cuervos. Es una fotografía de Max Rossi para Reuters. http://img3.noticias24.com/1206/06imgjunio/7.jpg