lunes, 4 de noviembre de 2013

Continuará...

Desde hace un tiempo sabía que tenía que escribir esta entrada.

Bien porque llegó la hora del naufragio o porque no paraba de girar en círculos, el caso es que se me hacía difícil continuar esta bitácora:¿Cuál debería ser el tema de la próxima entrada? Siendo seguidor o seguidora de ¿Navegante o náufrago? podrías decir que cualquiera: política, humanidades, historia, religión, comunicación, internet, deportes, libros, etc.

Y ya sabes, quien mucho abarca poco aprieta.

Por eso me decidí a poner un punto que no quería que fuera final: un punto seguido.

Me tomé un tiempo para reflexionar. Se trataba, como decía una antigua amiga, de dar unos pasitos hacia atrás para impulsarme y dar un salto adelante. Y en eso estoy, en intentarlo.

La travesía continúa pero ahora estará basada en un sólo tema: el conocimiento.

¿Cómo conocemos? ¿Qué podemos conocer? Son preguntas epistemológicas, es decir, pertenecientes a la teoría del conocimiento o, como algunos prefieren decir, al conocimiento del conocimiento.

Dicho de otra manera, que a partir de ahora te invito a que «filosofemos a toda vela».

O a que naufraguemos una y otra vez en la búsqueda de lo verdadero, en el Aletheia.

Así es como se llama el barco al que te invito a subir a bordo: el Aletheia. Esta palabra griega designa el acto de desvelar una verdad que permanecía oculta.

La búsqueda de la verdad implica también una búsqueda de nosotros mismos. Era Sócrates quien insistía en que:
«Una vida sin examen no merece ser vivida».
 Y, en mi caso, tenía que examinarme de nuevo. Tenía que dibujar. Tenía que dibujar viñetas.

Así que la nueva bitácora se parecerá más a un cómic, un tebeo o una historieta.
¿Y cómo acababan aquellas historias dibujadas que tanto nos gustaban de pequeños? Con un «continuará...»

Bien, pues ya estamos navegando en El náufrago del Aletheia, cuyo URL es: http://elnaufragodelaletheia.blogspot.com.es/

Nos vemos en cubierta y espero que no te marees.